No es que me rehúse a ser feliz, no, es solo que nada mas de pensarlo mis manos no dejan de temblar. Se pasan la vida buscando la perfección, el equilibrio, la calma, pues para mí esto es perfecto, el ahora, el ruido, las luces, los gritos, el drama, sin esto no podría vivir, sin esto no sería yo mismo, y se que más de alguna vez me habrán escuchado quejarme por ahí, sentado en las bancas o acostado en el pasto con mi botella de agua, mas sólo es un acto, no me crean, un intento por parecer decente y sensato.
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